El uso de la cerca eléctrica no es nuevo, pero en los últimos años tuvo un auge muy importante en el sector ganadero. Estas son las tres razones que lo explican.
Si bien es cierto que el uso de la cerca eléctrica no es nuevo, hemos visto cómo en los últimos años ha tenido un auge muy importante en el sector ganadero, y consideramos que ha sido por tres razones importantes.

Se creía que el uso de la cerca eléctrica era solo para actividad lechera, principalmente porque ese tipo de ganado usualmente es más manso. Las razas de engorde tienden a ser más briosas y, sumado a que en muchas ocasiones los sistemas de cerca eléctrica no funcionaban de manera eficiente (más que todo por falta de información), se tendía a pensar que esta herramienta no era para el engorde.
Hoy, gracias a instituciones como el Ministerio de Agricultura y Ganadería, CORFOGA, INTA, INDER, FUNDECOOPERACIÓN y muchas otras —con las que hemos colaborado desde hace ya bastantes años— y a las experiencias de muchos productores, se ha ido retomando el uso de los sistemas de cerca eléctrica con razas de engorde.
Las condiciones del entorno obligan al productor a usar los recursos de manera más eficiente, buscando aumentar su producción mientras reduce costos. Uno de los recursos más caros —y necesarios— en las fincas es la mano de obra.
Si es tan caro, ¿por qué no aprovecharlo de la mejor manera? La reparación de cercas es parte importante de las tareas de un colaborador en finca: ¿por qué no ahorrarle tiempo con un sistema de calidad y eficiente, donde nada más tenga que revisarlo una vez a la semana?
¿Por qué no hacer un sistema de cerca que el ganado verdaderamente respete y que no reviente alambres? Esto ya se ha logrado. Es solo cuestión de empezar implementando una cosa a la vez: poco a poco, pero con paso firme.
Nuestros productores entienden perfectamente lo que significa la división de apartos para un mejor aprovechamiento del terreno y lo que implica aplicar un pastoreo voisin, racional o rotacional. Pero, ¿sabía que a pesar de ese gran avance todavía se puede hacer aún más?
A pesar de tener las divisiones, dentro de cada potrero aún hay área que no se aprovecha: por la selección del animal cuando come, por pastos majados y pisoteados, por los espacios donde se echan a rumiar o simplemente porque hicieron sus necesidades en cierto lugar. Queda disponible, si acaso, un 50 o 60% del pasto del potrero.
Una implementación tan sencilla como el pastoreo en franjas, donde se obliga al hato a permanecer en un área más pequeña, puede quitar esa maña de seleccionar y hacer que el animal coma todo lo que esté a su alcance, regresando a los espacios ya comidos para hacer sus necesidades naturales.
Una subdivisión del potrero fomenta un consumo de pasto más uniforme. Y si se le da movimiento a esa división cada cierto tiempo, podríamos incluso lograr que el ganado consuma todo caminando hacia adelante, de modo que si se devuelve, sea sobre pasto que ya fue consumido.
Nuestro técnico le ayuda a escoger el energizador correcto según su terreno, su ganado y su tendido. Sin compromiso.